
¿Qué es el elemento cloro?
El uso de cloro en la piscina es una de las muchas maneras de mantener el agua limpia, clara y segura para nadar. No solo mata los microorganismos y bacterias nocivos del agua, sino que también impide el crecimiento de algas y ayuda a controlar los desechos orgánicos como el sudor, la orina y los aceites corporales que terminan en el agua.
¿Cómo funciona el cloro?
Cuando se agrega cloro al agua de la piscina, este se descompone en compuestos químicos más pequeños, a saber, ácido hipocloroso (HOCl) e iones de hipoclorito (OCL-). La prueba de cloro libre (FC) le indicará la concentración en partes por millón (ppm) de estos compuestos, lo que también indicará el poder desinfectante del agua de la piscina. Los niveles de FC deben estar entre 1,0 y 3,0 ppm en todo momento.
Una vez que estos compuestos más pequeños entran en contacto con los microorganismos del agua, destruyen la estructura interior y exterior de la célula, volviendo inofensivos a los organismos como las bacterias. Tanto el HOCl como el OCL- ayudan a desinfectar la piscina, pero el HOCl actúa mucho más rápido que los iones OCL-.
Por otro lado, cuando estos dos compuestos entran en contacto con desechos orgánicos como aceites, sudor u orina de los bañistas, reaccionan para formar cloro combinado (CC), también llamado cloraminas. Cuando los niveles de CC en una piscina son demasiado altos, se nota un fuerte olor a cloro en el área de la piscina. Las cloraminas también pueden causar irritación en la piel y los ojos de los bañistas. Contrariamente a la creencia popular, el fuerte olor a cloro cerca de una piscina no indica que sea una piscina higiénica; en realidad significa que hay demasiadas cloraminas (y posiblemente insalubre).




