El carbón activado funciona atrayendo y uniendo moléculas a su superficie, eliminándolas efectivamente del entorno circundante. El proceso de activación del carbón implica tratarlo con altas temperaturas y vapor para crear una red de poros y aumentar su superficie, lo que mejora su capacidad de adsorción.

El carbón activado de cáscara de coco Iodine CTC20 es un tipo de carbón activado que está hecho de cáscaras de coco y tiene un alto nivel de yodo y una clasificación CTC20. CTC significa "Actividad catalítica" y es una medida de la capacidad del carbón para adsorber impurezas de líquidos o gases.
El yodo se usa a menudo como indicador de la distribución del tamaño de los poros en el carbón activado. Un índice de yodo más alto generalmente indica un área de superficie más alta y más microporos, que son importantes para adsorber moléculas más pequeñas.
El carbón activado de cáscara de coco es una opción popular para aplicaciones de filtración y purificación de agua debido a su gran superficie, bajo contenido de cenizas y excelentes propiedades de adsorción. Se puede utilizar para eliminar impurezas como cloro, compuestos orgánicos volátiles (COV) y otros contaminantes del agua y el aire.
En general, el carbón activado de cáscara de coco Iodine CTC20 es un material versátil y efectivo para una variedad de aplicaciones donde se requiere la adsorción de impurezas.














